<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5071708762441661931</id><updated>2012-02-16T01:04:03.024-08:00</updated><category term='nostalgia'/><category term='partida'/><category term='cuentos'/><category term='cambio climático'/><category term='Copenhage'/><category term='sebastián'/><category term='playa'/><category term='seiba'/><category term='manos'/><category term='mar'/><category term='lágrimas'/><category term='niño'/><category term='encuentro'/><category term='arenero'/><category term='ejercicios'/><category term='amor'/><category term='sensaciones'/><category term='corazón'/><category term='melancolía'/><category term='cenzontle'/><category term='diario'/><category term='literatura'/><category term='nunca jamás'/><category term='despedida'/><category term='tristeza'/><category term='lluvia'/><category term='llorar'/><category term='ternura'/><category term='perro'/><category term='video'/><category term='CO2'/><category term='viejo'/><category term='cuento corto'/><category term='memorias'/><category term='verano'/><category term='arena'/><category term='echando a perder se aprende'/><category term='marcelo'/><category term='bienvenida'/><title type='text'>entre líneas</title><subtitle type='html'>Camino y observo, me voy dando cuenta que hay muchas cosas escondidas en todo lo que veo.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://kirisse.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kirisse.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Adriana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08722052097671088358</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_HpqmuxmKElg/Sw8yTVEV7OI/AAAAAAAAACA/L9xgaKMlhRQ/S220/Avatar.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>10</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5071708762441661931.post-5827716107395533917</id><published>2009-12-19T09:36:00.001-08:00</published><updated>2009-12-19T09:45:03.593-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='video'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Copenhage'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CO2'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cambio climático'/><title type='text'>The Story of Cap and Trade</title><content type='html'>Últimamente he estado más al pendiente del periódico, principalmente porque está saliendo una serie de pintores famosos. No soy realmente fan, nunca los leo completos y lo que a veces alcanzo a leer creo que me confunde más, pero esta vez algo ha atrapado mi atención: en los últimos días he visto muchas notas sobre el cambio climático (a propósito de Copenhage) y hoy me topé con este maravilloso video sobre las emisiones de CO2. Creo que a veces no nos damos cuenta de lo cerca que estamos de sufrir graves consecuencias con respecto al clima, nuestro cuerpo se adapta y sobrevivimos pero eso no significa que sea menos grave. Seguramente en unos años vamos a ver con más frecuencia desastres climáticos como el tsunami en Indonesia, terremotos devastadores como el de l'Aquila en Italia o sin irnos tan lejos inundaciones como la de Tabasco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No estamos a salvo y si no empezamos a ser más cuidadosos con el planeta en el que vivimos vamos a terminar por hacernos (más) daño. Les dejo el video, está en inglés (no tiene subtítulos) pero es genial y la animación es encantadora (y aquí me vuelvo a dar cuenta que no hay que dibujar las cosas más perfectas para hacer llegar un mensaje elocuente!)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace tiempo había visto otro video de la misma autora, &lt;i&gt;The story of stuff&lt;/i&gt;, que recomiendo ampliamente :)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.storyofstuff.com/capandtrade/"&gt;The Story of Cap and Trade&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posted using &lt;a href="http://sharethis.com/"&gt;ShareThis&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felices cambios climáticos :)&lt;br /&gt;K&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5071708762441661931-5827716107395533917?l=kirisse.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kirisse.blogspot.com/feeds/5827716107395533917/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5071708762441661931&amp;postID=5827716107395533917' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default/5827716107395533917'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default/5827716107395533917'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kirisse.blogspot.com/2009/12/story-of-cap-and-trade.html' title='The Story of Cap and Trade'/><author><name>Adriana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08722052097671088358</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_HpqmuxmKElg/Sw8yTVEV7OI/AAAAAAAAACA/L9xgaKMlhRQ/S220/Avatar.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5071708762441661931.post-806742300614836549</id><published>2009-12-07T16:53:00.000-08:00</published><updated>2009-12-07T16:53:56.380-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento corto'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='marcelo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sebastián'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'>Y tú ¿alguna vez piensas en mi?</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Encontré este cuento por ahí archivado, lo escribí hace meses, no sé por qué no lo subí entonces, quizás no era el momento adecuado. Hoy lo encontré y me hizo sonreír, espero que a ustedes también.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Besos,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;K&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Fue la primera línea que Sebastián alcanzó a leer del pequeño papel que se deslizó de una novela que no leía hace años. No sentía que fuera el momento de releerla, sólo leer el título lo llenaba de melancolía, de recuerdos, de tristeza. Sin embargo esa tarde cayó en sus manos tratando de alcanzar un viejo cuaderno de notas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se agachó a recoger el libro y en esa caligrafía tan dulce encontró las palabras que lo transportarían en el tiempo. Ya no tenía miedo de recordar, pero conocía bien la sensación, una ligera opresión en el pecho, un nudo en la garganta. Esta vez lo controló y tranquilamente recogió el libro, lo colocó en el librero y se quedó con el pedazo de papel en la mano, lo metió en el bolsillo de la camisa y siguió buscando el cuaderno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaban los días y con Marcelo de viaje visitando a su papá Sebastián tenía tiempo de sobra para pensar y recordar. Hacía mucho tiempo que no pensaba en ella, habían pasado más de 40 años y se dio cuenta que nunca la había podido olvidar. Sus pensamientos eran acompañados por el sonido de las gotas de suave lluvia golpeando la ventana, era casi melódico, y esto lo transportó a la última vez que se vieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una de esas tantas noches en las que caminaban a casa juntos, el cabello le chorreaba, ese cabello rizado y castaño que siempre le pareció tan lindo y del que nunca dijo una palabra. Caminaban bajo la lluvia, uno junto al otro sin decir una palabra, no las necesitaban. Él nunca creyó que la perdería, pero esta vez para ella era diferente, sabía que sería la última vez que lo vería en mucho tiempo. Ninguno de los dos creyeron que pasarían más de 40 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvían de una reunión, el cielo se caía a pedazos pero no les importó y siguieron caminando, de vez en cuando intercambiaban alguna mirada y una sonrisa pero nada más. Sebastián sabía que las cosas cambiarían, pero también estaba seguro que algunas cosas siempre permanecerían de alguna u otra forma, estaba convencido de ello, estaba cegado por esto y perdió de vista las señales más claras, dejó pasar el tiempo y se daría cuenta demasiado tarde. Finalmente llegaron al mismo lugar en donde se despedían siempre, se detuvieron como un reflejo automático, ahí cada uno tomaba caminos opuestos. Esta vez sería en un sentido literal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se dio la vuelta y se quitó el cabello mojado de la cara, lo miró a los ojos y sonrío. &lt;br /&gt;–Llegamos.&lt;br /&gt;–Sí.&lt;br /&gt;La lluvia se calmó mientras ellos platicaban de cosas poco importantes, era difícil para ella sostener la mirada, no quería que la noche terminara jamás pero sabía que tenía que dejarlo ir. Se quedaron callados de nuevo y Sebastián tenía que irse, ella sintió un nudo en el estómago y de repente recordó que tenía algo para él. De su mochila sacó lo único que quedaba seco, su libro favorito, el que había leído una y mil veces. Él lo reconoció de inmediato y pensó que iba a leerle algún pasaje como lo hacía de vez en cuando, pero esta vez le puso el libro en las manos y lo dejó ahí, no hizo ningún intento por arrebatárselo para buscar algo que según ella él tenía que escuchar, no hizo referencia a ningún personaje, no dijo nada.&lt;br /&gt;Él conocía bien el libro, sabía que estaba lleno de notas, de garabatos, ese libro la había acompañado durante años difíciles ¿y ahora se lo regalaba?&lt;br /&gt;–Yo ya no lo necesito, quizás tu tampoco, pero es para ti. &lt;br /&gt;–G...gracias, creo.&lt;br /&gt;–De nada –Y le sonrió. –Guárdalo que se va a mojar.&lt;br /&gt;Después de eso se despidieron como siempre, lo besó en la mejilla y le tomó la mano. Unos segundos después se separaron y cada uno tomó el camino a casa. No se volvieron a ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Sebastián llegó a casa recordó el libro y lo sacó de la mochila, lo abrió, lo hojeó y reconoció casi cada página con las apretadas notas en la misma caligrafía redonda y suavemente ligada. Sonrió al leer algunos de los apuntes que reflejaban a esa mujer que siempre vio como una niña, inocente, un poco ingenua. Un par de días después encontró a la mitad del libro, al inicio del capítulo favorito de Sara, un trocito de papel que decía: Y tú ¿alguna vez piensas en mi? Entonces lo entendió, recordó las interminables pláticas, recordó cómo se sentía al estar con ella, se dio cuenta de lo mucho que la quería y nunca se lo dijo. Él estaba seguro que ella lo sabía y nunca pensó en tener que decírselo, y quiso ir a abrazarla, a decirle lo mucho que le importaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corrió a su casa, tocó la puerta y se encontró con que Sara había volado ese mismo día a esa ciudad de la que tanto hablaba, a la que siempre quiso ir y nunca había tenido el suficiente valor para hacerlo. Se fue sin decirle una palabra y eso le dolió, se sintió abandonado, pero en el fondo sabía por qué lo había hecho así. Su orgullo no le permitió ir a buscarla, aunque lo deseaba, siguió su vida tratando de no pensar mucho en ella, pero muchas veces a través de los años regresó a ese libro que tanto le gustaba a ella, a esas notas que siempre lo hacían sonreír y guardó el recuerdo, lo mantuvo muy cerca de su corazón. Pasaron los años y se cubrió de polvo, se olvidó de ella, hasta ese día que, buscando un cuaderno de notas, se encontró con esas líneas que le dejaron un sabor de melancolía pero también de dulzura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera seguía lloviendo, y aún así Sebastián decidió salir a tomar un café. Se sentó y ordenó lo mismo de siempre, en la mesa de al lado estaba una mujer, de cabellos rizados y apenas castaños, –el plateado de las canas predominaba–, mirada dulce y movimientos gráciles. Escribía con una pluma fuente que reconoció, y sobre la mesa el mismo libro, ese libro que hacía años le puso en las manos, gastado, y seguramente repleto de la misma caligrafía. Se acercó y se miraron a los ojos, se reconocieron de inmediato, se sentó y se tomaron la mano. No dijeron nada por algunos minutos, sonrieron y comenzaron a hablar como antes, como si hubieran pasado 40 minutos sin verse, no 40 años.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5071708762441661931-806742300614836549?l=kirisse.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kirisse.blogspot.com/feeds/806742300614836549/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5071708762441661931&amp;postID=806742300614836549' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default/806742300614836549'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default/806742300614836549'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kirisse.blogspot.com/2009/12/y-tu-alguna-vez-piensas-en-mi.html' title='Y tú ¿alguna vez piensas en mi?'/><author><name>Adriana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08722052097671088358</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_HpqmuxmKElg/Sw8yTVEV7OI/AAAAAAAAACA/L9xgaKMlhRQ/S220/Avatar.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5071708762441661931.post-7141803711961615040</id><published>2009-07-27T19:23:00.000-07:00</published><updated>2009-12-07T17:28:20.506-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ejercicios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento corto'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='echando a perder se aprende'/><title type='text'>Lluvia</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;Este cuento surgió a partir del ejercicio propuesto por un producto diseñado por unos amigos como proyecto de tesis. La idea es tomar diferentes palabras/conceptos/géneros/entre otras cosas que ya no recuerdo (¡perdón!) y construir una historia. Para este ejercicio tuvimos más o menos dos horas y algunos días para editarlo (era muy incoherente, creo que no escribo bien bajo presión XD). Y pues ya, el resultado no me encantó pero para aprender a escribir hay que escribir, no hay de otra. Les dejo esto, ojalá tengan un momento para leerlo y dejarme algún comentario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta pronto,&lt;br /&gt;Kirisse&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;Era una mañana lluviosa, extraño en esta época del año en la que jamás llueve, pensé que era obra de esas gigantescas máquinas que habían decidido usar para simular la lluvia. En este pueblo sucedían cosas así todo el tiempo, ante cualquier situación creaban máquinas colosales que simulaban cualquier cosa imaginable, controlaban todo, pensaban en todo, pero no me daría cuenta de eso hasta demasiado tarde.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;La gente que podía ver por la ventana parecía tranquila, no les parecía nada raro que lloviera así, incluso parecían agradecidos por ello. Todos se veían tranquilos excepto yo, sentía algo raro en esa lluvia, algo no andaba bien.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;Comencé el día igual que todos, preparé café en la vieja cafetera que tanto me gusta, me asomé por la ventana y vi las hojas de los árboles lamentándose por la lluvia. El olor del café me regresó a la realidad, me serví una taza y me senté junto a la ventana, le di un sorbo y lo escupí de inmediato, giré la vista hacia mi bebida y me encontré con un bello y humeante café que sabía a vinagre. Tiré la jarra completa de café y puse una nueva carga, teniendo especial cuidado en ver lo que hacía. Esperé ansioso por disfrutar lo único que me daba breves momentos de felicidad en el día, me serví una humeante taza de nuevo y ¡puaj! el mismo horrible sabor. Desanimado desistí, bebí un vaso con agua y me alisté para salir a trabajar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;Salí de casa armado con paraguas y gabardina, la lluvia no parecía querer ceder pronto. Cerré la puerta y me encaminé hacia la oficina por las resbalosas y desoladas calles. La poca gente que encontraba se veía tranquila, ensimismada, apenas notaban mi presencia, la lluvia iba tiñendo todo de melancolía y deslavaba los colores.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;Nada me quitó el mal sabor del café de esa mañana, tomé un bocadillo cerca de la oficina y me supo a vacío. Regresé a casa sintiéndome más cansado de lo normal, dejé la gabardina goteando en el perchero y el paraguas en la entrada, cuando me acerqué a dejar la llave en el lugar de siempre me llamó la atención el color de las flores que recién había comprado, juraría que había comprado lirios rosas y no blancos, tal como los que le gustan, no le di mucha importancia y me dirigí al sillón a leer. Tomé el libro que había empezado una noche antes y me topé con un par de páginas en blanco, les di la vuelta y continué con la lectura pero un poco más adelante las páginas se borraron ante mis ojos, cerré el libro y me acerqué a la ventana; la lluvia no cesaba, seguía siendo pacífica pero implacable, empecé a pensar en todas las cuentas pendientes por pagar, los problemas de la oficina, lo complicado que era mantenerme al día con los gastos; trabajaba tantas horas y la paga seguía siendo miserable. Sentí un nudo en la garganta cuando recordé lo que había perdido por vivir esto que creí me haría tan feliz, pensé que con el tiempo lograría descubrir y entender cómo había sucedido todo, por qué me habían arrebatado todo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;El sonido de la lluvia golpeando la ventana me estaba enloqueciendo, ese sonido que alguna vez me pareció tan dulce porque la hacía sonreír ahora era insoportable, la traía a mi memoria aunque quisiera sacarla a fuerza de preocupaciones banales. Me levanté furioso del sillón y me di cuenta que había pasado toda la tarde divagando sin darme cuenta que ya hacía varias horas que había caído la noche. Sin pensar más me fui a dormir.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;Cuando quise apagar la vela mi mano se encontró con algo suave y peludo, era un pequeño ratón que me observaba con ojos vivos y simpáticos. No se asustó ni yo me asusté, más bien nos quedamos quietos examinándonos. Me pareció tan real, tan vivo. En este pueblo estaba todo tan bien estructurado y pensado que tenían los ratones contados, entrenados y mecanizados para que hubiera plagas cuando estaba programado. Pero esta no era temporada de ratones.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;El ratón seguía ahí, se limpiaba las orejas de vez en cuando pero no me perdía de vista. Algo en su mirada me indicó que debía seguirlo, tomé la vela y caminé escalera abajo detrás de la pequeña sombra. Cuando llegué a la sala levanté la vela y me di cuenta que todo estaba velado por un gris pálido, me apresuré a mirar por la ventana, ya había amanecido y me di cuenta que el color se había deslavado de todo, parecía que la lluvia se había llevado todo con ella, se llevó el rojo intenso de las flores, el verde vibrante de las hojas de los árboles, hasta el color de las aves que todas las mañanas cantaban en la ventana.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;Un chillido del ratón me hizo voltear a ver a las personas que caminaban por la calle, se veían igual de deslavadas, grises, melancólicas, pero aún así no parecían darse cuenta, seguían tan ensimismados como el día anterior. Apreté los ojos con fuerza y los volví a abrir sólo para darme cuenta que lo que veía era real, no estaba soñando. Salí rápidamente a la calle echándome encima la gabardina y pregunté a los vecinos si no notaban nada raro, si se sentían bien, si no notaban la falta de color, apenas un par me voltearon a ver y se excusaron diciendo que estaban muy ocupados y no podían ayudarme. Sentía que la ciudad me asfixiaba, estaba seguro que algo andaba mal, pero por qué era yo el único que se daba cuenta.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;Regresé rápidamente a mi casa, abrí la puerta y entré tropezando y empapado. Me tumbé como pude en el sillón y entonces la vi, con su enorme sonrisa y su ramo de lirios rosas en la mano. Finalmente lo entendí, sentí que el ratón me observaba y casi puedo jurar que asintió. Corrí a llenar una maleta de lo que pude, casi como un sobreentendido porque no tenía idea si necesitaría nada de lo que me estaba llevando. Tomé mis cosas y me fui sin decir nada, me subí al primer tren y esperé. Caminé por la misma calle arbolada que había dejado hace años y a lo lejos la vi en el jardín, con sus cabellos largos en cuclillas jugando con sus muñecas, tenía ese vestido azul con pequeñas flores que le había regalado hace tiempo, ahora le quedaba más corto. Alzó la vista y sonrió, corrió a abrazarme y me dijo: ¡Pero cuánto tardaste!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Después de haber investigado el caso de aquella familia lo amenazaron durante meses, lo persiguieron y le arrebataron lo único que le daba verdadera felicidad. Se exilió, preocupado por el poco dinero que podía ganar para sobrevivir, decidió olvidarse de todo y de todos, se cambió el nombre y se mezclaba entre la gente tratando de no llamar la atención. Finalmente lo encontraron un día lluvioso y lo torturaron, no reveló nada, se dejó llevar por un sueño y cayó en un coma profundo, un sueño que por fin lo liberó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5071708762441661931-7141803711961615040?l=kirisse.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kirisse.blogspot.com/feeds/7141803711961615040/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5071708762441661931&amp;postID=7141803711961615040' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default/7141803711961615040'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default/7141803711961615040'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kirisse.blogspot.com/2009/07/lluvia.html' title='Lluvia'/><author><name>Adriana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08722052097671088358</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_HpqmuxmKElg/Sw8yTVEV7OI/AAAAAAAAACA/L9xgaKMlhRQ/S220/Avatar.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5071708762441661931.post-5338683448070170954</id><published>2009-07-26T20:06:00.000-07:00</published><updated>2009-12-07T17:30:15.443-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento corto'/><title type='text'>Azucena</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;Uyy... hace décadas que no actualizo esto. &lt;br /&gt;Hoy me topé con un ejercicio interesante y decidí escribir algo muy cortito a partir de él, lo tomé de la página del escritor Alberto Chimal (www.lashistorias.com.mx), si quieren darse una vuelta por ahí tiene cosas buenísimas y muy divertidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ahora les dejo este ejercicio breve sólo como para desentelarañar el pobre blog al que espero poder poner más atención en algunas semanas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un ejercicio de creatividad por medio del azar. Se necesita un diccionario. Las instrucciones:&lt;br /&gt;1. Anote las iniciales las iniciales de su(s) nombre(s) y apellidos y el número de letras que tenga cada uno. (Ejemplo: una persona llamada Ana tendría que anotar la letra A y el número 3.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Para cada letra, busque la última palabra que le corresponda en el diccionario. Luego retroceda tantas palabras como letras tenga su nombre o apellido. (Ejemplo: si Ana usara el Diccionario Anaya de la Lengua de 1979 tendría que llegar primero a la palabra azuzar, última de las de la letra A, y retroceder tres palabras para llegar a azúmbar).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Las palabras resultantes de esta búsqueda deben aparecer en una historia breve. La primera (la correspondiente al primer nombre) debe ser la primera de la historia; la última debe ser la que corresponda al segundo apellido, y las restantes pueden quedar en cualquier parte del texto. (Ejemplo: si Ana siguiera usando el mismo diccionario y se apellidara Álvarez Armas, las palabras resultantes serían azúmbar, azul y azulejo y su historia tendría que empezar con un azúmbar, ni modo, y terminar con un azulejo.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queda abierta la sección de comentarios para quien desee jugar.&lt;/i&gt;     &lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;Las palabras que me tocaron:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;azucena -azucena - cutáneo -butanero&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;Azucena, una sola sobre la mesa, olvidada del ramo que se acababa de llevar la joven. Por la ventana se colaba un rayo de luz que apenas la tocaba, podía contemplar las motas de polvo que danzaban burlonas y le susurraban que ellas podían ir y venir mientras que la azucena permanecía ahí postrada en la mesa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;La flor cada vez más triste trataba de alcanzar un poco de luz, trataba de bañarse con la dulce tibieza del sol pero no conseguía moverse. Como un lamento, su inconfundible perfume empezó a expandirse por toda la habitación, llenó los más profundos rincones, atrajo a toda clase de insectos curiosos que, engañados, creían que se encontrarían con un enorme jardín poblado de azucenas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit;"&gt;La joven volvió, se miró al espejo y contempló su horrible problema cutáneo que la hacía sentir la más fea sobre la tierra, percibió el dulce olor de la azucena y recordó aquel muchacho del que siempre había estado enamorada. Tomó la flor, se la acomodó en el cabello, sonrió al ver los pétalos de la azucena tan vivaces y salió a buscar a su butanero.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5071708762441661931-5338683448070170954?l=kirisse.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kirisse.blogspot.com/feeds/5338683448070170954/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5071708762441661931&amp;postID=5338683448070170954' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default/5338683448070170954'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default/5338683448070170954'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kirisse.blogspot.com/2009/07/azucena.html' title='Azucena'/><author><name>Adriana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08722052097671088358</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_HpqmuxmKElg/Sw8yTVEV7OI/AAAAAAAAACA/L9xgaKMlhRQ/S220/Avatar.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5071708762441661931.post-8697397606986314029</id><published>2008-12-29T22:47:00.000-08:00</published><updated>2009-12-07T17:30:37.726-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='partida'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='despedida'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='marcelo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ternura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sebastián'/><title type='text'>Sin título (de nuevo XD)</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;br /&gt;Hoy me sorprendió el insomnio. Más bien eran Marcelo y Sebastián que me susurraban esta historia al oído y no podían esperar hasta mañana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es espontánea, pero me gustó el resultado. Estos dos personajes han ido creciendo conmigo, o yo he ido creciendo con ellos. No lo sé. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les dejo esto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kirisse&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Ternura? Um... hacía años que no sentía nada parecido. El corazón de Sebastián apenas se estaba dando la oportunidad de sentir de nuevo. Emociones que casi no recordaba volvían a entibiarle el pecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía años que no reconocía la ternura en los ojos de alguien, se asombraría aún más cuando la descubrió en sí mismo. Cuando logró quitar un bloque más de esa inmensa en infranqueable barrera que había construido en torno a él para evitar que lo destrozaran de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ternura que descubrió en las manos de un niño que apenas conocía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habían pasado algunos días desde su último encuentro con Marcelo, justo después de maravillarse con la tierra de unas macetas. Sebastián de repente se vio inmerso en su rutina habitual hasta que un día sentado en su desgastado diván sintió algo que lo inquietaba, algo que no le permitía concentrarse en su lectura. Algo le faltaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente se descubrió a sí mismo pensando en Marcelo y sonrió. Lo extrañaba. Hacía días que el niño no tocaba la puerta para sorprenderlo con alguno de sus descubrimientos. Se preguntó qué estaría haciendo, por qué no habrá venido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidió tomar un paseo. Descolgó su gabardina, tomó el libro en turno (esta vez era Sandokán y sus temibles aventuras en alta mar), se echó una manzana en la bolsa y salió a la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Convencido de que encontraría al muchachito en el parque se dirigió hacia allá. Él no lo sabía pero estaba realmente emocionado por la posibilidad de encontrar a Marcelo, sin embargo no fue así. Le dio un par de vueltas al parque y no lo vio. Se sentó en una banquita, se comió la manzana y el niño no aparecía. Decidió dejar que Salgari le contara más acerca de Sandokán y de cuando en cuando echaba un vistazo por encima de las amarillentas páginas esperando ver aparecer a su nuevo amigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron un par de horas, empezaba a caer el sol y decidió regresar a su casa. Estaba decepcionado, casi molesto, pero conforme se acercaba a su casa pensaba que había algo raro en no haber encontrado a Marcelo en el parque esa tarde. Se sentía incómodo, tenía una ligera sensación de opresión en el pecho, aunque la ignoró y se fue a dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente algo andaba mal, justo ese día Marcelo recibiría una noticia que cambiaría todo. Esa mañana le habían avisado a su papá que tenía que hacerse cargo de asuntos importantes para el lugar en donde trabajaba, pero que tendría que ser forzosamente en una ciudad lejanísima, del otro lado del país. Los papás de Marcelo no le dedicaban mucho tiempo, ambos trabajaban todo el día y apenas los veía unas horas por la noche y algunos fines de semana. Pero ahora, con su papá tan lejos sintió que algo se desbalanceaba. Lo tomó con mucha calma, no hizo berrinches, ni gritó, apenas y dejó escapar algunas lágrimas cuando su papá lo tomó por los hombros y le prometió que se mantendrían en contacto, que le escribiría y lo hizo prometer que le mandaría correos contándole todo lo que sucediera en la escuela, en el parque y en la casa. Pero el niño estaba destrozado por dentro, no entendía por qué tenían que mandarlo tan lejos, a un lugar tan desconocido. Por qué le tenían que arrebatar a su papá, ese hombre que quería tanto, que veía tan poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa tarde se encerró en su cuarto, se tumbó boca arriba en la cama y mirando el techo trataba de comprender lo que pasaba mientras las lágrimas corrían por sus mejillas a pesar de que él luchaba porque se detuvieran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su padre se marchaba la mañana siguiente. Apenas dio tiempo para prepararlo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su mamá estaba nerviosa, ahora quedaba ella a cargo del pequeño Marcelo, de la casa y de todo. Su marido siempre había sido el pilar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mañana llegó rápido, Marcelo bajó despacio las escaleras, tomó un pan tostado de la mesa, le untó la mantequilla como si con eso las manecillas del reloj se pudieran detener. Se sobresaltó cuando escuchó un grito de su mamá que lo obligaba a ponerse la chamarra y subirse al coche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obedeció no sin antes dar un largo suspiro. Subió al coche y llevaron a su papá al aeropuerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue una despedida breve, se volverían a ver pronto. Esa fue la promesa de su padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El avión despegó, Marcelo y su mamá volvían a casa sumidos en un silencio sepulcral. Ambos sentían un peso en el alma. Siguieron callados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su madre se echó a llorar en la cocina, pensando que Marcelo no se daría cuenta. Pero él, tumbado boca abajo en la cama la escuchó. No sabía qué hacer. Pasaron las horas y se quedó dormido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sebastián volvió a visitar el parque con el mismo resultado del día anterior. Le parecía extraño no ver al niño por ahí con su eterna curiosidad y su imborrable sonrisa. Sentía como la angustia le consumía el pecho cuando pensaba que podría estar enfermo o que le hubiera pasado algo malo, pero de inmediato se desprendía de esa sensación de vulnerabilidad y pensaba que seguramente lo habrían castigado por haber hecho algo malo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron los días, y sentía un cosquilleo en las manos que le invitaba a tomar su gabardina y dirigirse hacia la casa de Marcelo. Pero ese inmenso muro que había construido durante toda su vida le impedía hacerlo, trataba de convencerse que no extrañaba al pequeño, que le fastidiaban sus preguntas, que le chocaba ver cómo se subía a sus muebles y que detestaba la idea de que pusiera sus manos sobre sus libros, aunque en realidad mientras más lo pensaba más le gustaba la idea de que conociera la biblioteca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marcelo se recuperaba poco a poco, su mamá también. Trataban de ajustarse al nuevo ritmo a pesar de que no estaban acostumbrados a convivir ellos dos solos. Su mamá siempre estuvo más bien apartada de las labores maternas, siempre ocupada en el trabajo. A veces Marcelo creía que no lo quería, pero era sencillamente que su mamá no sabía cómo acercarse a él. Le atemorizaba esa criaturita tan sensible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa tarde Marcelo decidió salir al parque, su mamá estaba en la oficina y le pareció que era un buen momento para reencontrarse con el exterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quería jugar, ni siquiera se acercó a los hormigueros, ni levantó ninguna piedra para sorprender a los escarabajos. Sencillamente se sentó en una banca, subió las piernas, las cruzó y se apoyó en las palmas de las manos a observar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuchaba como crujían las hojas de los árboles, como el viento las rozaba y las hacía silbar. De vez en cuando un pájaro que salía espantado de entre las ramas. Estaba ensimismado con estos sonidos y ni siquiera se percató de que las hojas secas que estaban regadas por el camino le anunciaban la llegada de alguien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sintió como las tablitas de la banca crujieron un poco cuando recibieron el peso de su nuevo amigo. Sebastián se sentó y no dijo nada. Marcelo se sobresaltó un poco y sintió el peso de la mirada del hombre. No dijeron nada, no era un silencio incómodo, al contrario. El tiempo pasaba y los dos sencillamente sentían el tiempo pasar, ahora acompañados. Ambos sintieron un alivio, uno por comprobar que su amiguito estaba bien, el otro porque finalmente sintió la compañía de alguien. Era una energía poderosa la que se generaba entre ambos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Mi papá se fue lejos. –Dijo Marcelo con un hilito de voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Qué dices? –Preguntó el hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Por su trabajo, lo mandaron lejos. A una tierra desconocida donde seguramente no hay nada. –Dijo el niño en un tono de reproche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Seguro tenía que hacerlo. Siempre hay cosas que uno debe hacer y tenemos que aceptar que la vida es así, muchacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sí. Ya veo. –Dijo el niño con voz apagada. Después de eso se quedarían un largo rato en silencio. Sebastián pudo ver de reojo y casi sin querer como dos brillos se deslizaban por las mejillas de Marcelo. Sintió un nudo en el estómago, pero no dijo nada, no pudo mover un dedo. Se quedó inmóvil junto al niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vio la tristeza en él, la reconoció porque él estaba inundado de ella. Vio la impotencia en la mirada del niño. Esos ojos grandes tan llenos de ternura estaban velados por una espesa capa de lágrimas esa tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le puso una mano en el hombro –Estarás bien, las tierras lejanas no son malas. Tu papá se fue en un avión hacia la aventura. Seguro verá cosas nuevas, escuchará otros sonidos y te los podrá contar todos. Hasta podría escribirse un libro sobre eso, estoy seguro. –La voz de Sebastián sonaba segura, casi podría decirse que emocionada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el rostro de Marcelo pasó un destello de emoción, le encantaba la idea de la aventura, de descubrir cosas nuevas y que su papá fuera el protagonista lo hacía más emocionante. Se pasó las manos por las mejillas húmedas y se volteó hacia Sebastián&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¡Yo también quiero tener aventuras! Quiero conocer sobre otros lugares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Has oído hablar de Marco Polo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–No. ¿Quién es?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Difícil de explicar a esta hora de la tarde. Te lo presentaré después. Vive en mi casa, en un rincón entre piratas y detectives.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rostro de Marcelo se iluminó. El corazón de Sebastián dio un salto, finalmente lograría presentarle sus queridos libros, finalmente abriría la puerta de la muralla infranqueable. Y lo haría de par en par.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba oscureciendo, Sebastián se levantó y le extendió la mano a Marcelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Te acompaño a tu casa. Es tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El niño no dijo nada, tomó la mano de Sebastián y caminaron juntos hasta el edificio en silencio. Se puede decir más con un par de manos entrelazadas que con todas las palabras del mundo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5071708762441661931-8697397606986314029?l=kirisse.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kirisse.blogspot.com/feeds/8697397606986314029/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5071708762441661931&amp;postID=8697397606986314029' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default/8697397606986314029'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default/8697397606986314029'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kirisse.blogspot.com/2008/12/sin-ttulo-de-nuevo-xd.html' title='Sin título (de nuevo XD)'/><author><name>Adriana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08722052097671088358</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_HpqmuxmKElg/Sw8yTVEV7OI/AAAAAAAAACA/L9xgaKMlhRQ/S220/Avatar.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5071708762441661931.post-2618396238228454453</id><published>2008-06-28T19:31:00.000-07:00</published><updated>2008-06-28T19:32:09.354-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='niño'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='manos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sensaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arena'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='viejo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='playa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arenero'/><title type='text'>La arena</title><content type='html'>–Sebastián, ¿tú conoces el mar? –le preguntó Marcelo casi con un hilo de voz&lt;br /&gt;–¿Que si conozco qué?, tienes que hablar con más claridad, niño –dijo seriamente.&lt;br /&gt;–El mar, la playa… tu sabes.&lt;br /&gt;–Ahh eso, sí, claro he ido un par de veces. Mucho calor, gente semivestida, precios altísimos, multitudes por donde sea. Uno rara vez encuentra donde comer, donde sentarse…&lt;br /&gt; –Ah…¿así de malo es? Yo pensaba que era hermoso, la brisa salada rozándote el rostro, la arena cosquilleándote en los pies, el agua azul e inmensa.&lt;br /&gt;–Claro, claro, pero debes pagar un precio altísimo por eso, reservaciones, autobús o avión, alojamiento, comida, ropa... ¡infinidad de cosas! Es un fastidio porque, verás, además hay que...&lt;br /&gt;–Pero si el mar y la arena no te cobran nada, el sol no te pide nada por mirarlo ocultarse tras el horizonte, la brisa no te pregunta si quiere chocar contra tus mejillas, simplemente lo hace…&lt;br /&gt;–Pero qué no recuerdas cuando fuiste con tus papás al mar, el fastidio que era buscar dónde quedarse, las albercas llenas, la comida mala, los lugares siempre caros.&lt;br /&gt;–Ehh... no, no lo recuerdo porque nunca he visto el mar en mi vida.&lt;br /&gt;–Entonces cómo me has podido describir todo lo anterior, muchacho.&lt;br /&gt;–Porque no debe ser muy diferente a cuando la brisa te acaricia el rostro después de una tarde lluviosa, la arena se debe sentir mejor que la tierra de los parques o de las macetas, el sol debe ser mucho más hermoso allá en donde no hay cientos de edificios que lo bloquean y nubes grises de contaminación que lo velan. El viento y el sol son los mismos aquí y allá, sólo imaginaba que si allá no hay edificios y tantas cosas como las que hay aquí la sensación debe ser mejor.&lt;br /&gt;–Umm.. claro, pero hay diferencias, además las playas ahora están muy sucias ¿qué no ves las noticias?¿no lees los periódicos? están acabando con todo, las grandes empresas se apoderan de las partes buenas, cada día los precios suben y suben sólo para que los extranjeros puedan pagarlo, además…&lt;br /&gt;–Shh. Toca. –Marcelo tomó la arrugada y fuerte mano de Sebastián y lo jaló hacia abajo hasta la tierra húmeda del parque. –¿Sientes?&lt;br /&gt;–¡Qué haces niño! es sólo tierra, sucia, llena de gérmenes y de quién sabe cuánta cosa más.&lt;br /&gt;–No, no. Siente, ¿sientes los granitos fríos?, mira como se van entre tus dedos y entre los surcos. Ahora siente el agua, mira cómo se va secando lentamente. Ahora toma un puño más grande, frótalo contra tu otra mano ¿sientes? Se siente frío pero hace cosquillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron horas y los dos estuvieron junto a la tierra húmeda, luego fueron hacia donde estaba el arenero de los niños y sintieron con las manos y luego con los pies la textura de la arena, Marcelo guiaba a Sebastián poco a poco por un sendero de sensaciones maravillosas. Sebastián, renuente al principio, se maravillaba poco a poco de la sabiduría de su joven nuevo amigo; sin demostrarlo iba creciendo en él un enorme afecto por el niño, ese día se había abierto un hueco en el enorme muro de su corazón por donde comenzaba a pasar un hilito de luz imperceptible.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5071708762441661931-2618396238228454453?l=kirisse.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kirisse.blogspot.com/feeds/2618396238228454453/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5071708762441661931&amp;postID=2618396238228454453' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default/2618396238228454453'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default/2618396238228454453'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kirisse.blogspot.com/2008/06/la-arena.html' title='La arena'/><author><name>Adriana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08722052097671088358</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_HpqmuxmKElg/Sw8yTVEV7OI/AAAAAAAAACA/L9xgaKMlhRQ/S220/Avatar.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5071708762441661931.post-7570831055074189112</id><published>2008-06-17T20:42:00.000-07:00</published><updated>2008-06-17T20:45:44.991-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='diario'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='viejo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memorias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='nostalgia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='perro'/><title type='text'>Memorias de un perro viejo</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Abrí los ojos lentamente, mi cuerpo pesaba, sentía algo de humedad en el ambiente; supongo que cayó esa cosa mojada del cielo. Ahh, una mosca... umm espero que no quiera posarse en mi hoci...ahh, allá va. Tendré que moverme, mis patas pesan, lo haré lentamente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Bien, ya estoy de pie. Agua, esa es una buena idea para comenzar. Bebí y bebí... alguien me gritó cosas desde el otro lado de las paredes. Esos humanos que me dan de comer y me miman de vez en cuando. Pero hay una a la que veo tan poco, es la que más me mima. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Mis patas son débiles, debo caminar un poco para no caerme aquí. Uhm, la brisa es suave, el sol se siente tibio y le ayuda a mis viejas patas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Mis patas no dan más, tomaré una siesta &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;en este lugar en donde el sol se siente bien, las aves revolotean buscando comida, qué bueno que vivo con estos buenos humanos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Siento las patas calientes, debo moverme de aquí. Escucho unos pasos que vienen hacia acá ¿será que me traen comida? ¡Sí, desayuno!. Comí rápidamente lo que me dejó una humana, ella siempre anda por aquí, todo el día corre por doquier. Qué diferentes son los humanos a mi, tanto ajetreo, tanta actividad. Bueno, ya no soy un cachorro. Mis párpados se cierran, es inútil mantenerme erguido. Sólo apoyaré la cabeza en mis patas un momento para descansar. Frente a mi nariz pasa una hormiguita cargando una hoja del doble de su tamaño, y le sigue otra... y otra... y otra...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Me despertó un sonido que taladraba mis oídos, nadie lo hacía callar... creo que suele sonar a menudo. Iré a ver de dónde viene. Ahh, es ese aparato otra vez, los humanos me parecen muy extraños, cuando suena ese aparatito van corriendo a levantarlo y empiezan a ladrarle, luego lo vuelven a poner donde estaba y se van. A veces más contentos, a veces no. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;¡Me dejaron entrar a la casa! Aquí el suelo está fresco y mis patas no duelen tanto, aunque siento que mis uñas no agarran bien, me resbalo un poco. Iré a acomodarme por ahí en donde pueda estar al tanto de todo; esta puerta es perfecta, la madera se siente bien y puedo verlos a todos sin que me pisen o me griten. Estaré muy alerta, levantaré mis orejas ante el más mínimo indicio de sonido. ¡Ah! El humano simpático, mi cola se mueve rápidamente y me dan ganas de levantarme y correr a su alrededor; pero tendrá que conformarse con mi pata. Parece que le gusta, me hizo sonidos con las patas que agita en el aire e hizo otros sonidos con el hocico. Ah, se sentó a contemplar esa cosa donde pasan imágenes luminosas y hace tanto, tanto ruido. Umm, me echaré de lado y esperaré a que termine. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Escucho alguien que frota el piso, fuertemente, con unas ramitas o algo parecido ¿qué estará haciendo? Es un sonido muy curioso ¡Ah! Ahora lo hace contra la cosa esa de metal que está entre la casa y el mundo exterior. Allá en donde hay tantos otros como yo, tantos olores, tantos sonidos. Pero ahora mis patas no me pueden llevar, me conformaré con mirar de vez en cuando, pero casi nunca sucede. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Escucho un ladrido humano, se parece al sonido que hacen cuando quieren darme algo, escucho tintineos en mi plato ¡debe ser hora de comer! Deliciosa comida, ahora es más variada y me siento más fuerte. Di un pequeño paseo entre la hierba, estoy cansado. Buscaré un lugar fresco y volveré a dormir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5071708762441661931-7570831055074189112?l=kirisse.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kirisse.blogspot.com/feeds/7570831055074189112/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5071708762441661931&amp;postID=7570831055074189112' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default/7570831055074189112'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default/7570831055074189112'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kirisse.blogspot.com/2008/06/memorias-de-un-perro-viejo.html' title='Memorias de un perro viejo'/><author><name>Adriana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08722052097671088358</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_HpqmuxmKElg/Sw8yTVEV7OI/AAAAAAAAACA/L9xgaKMlhRQ/S220/Avatar.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5071708762441661931.post-6867949827856622860</id><published>2008-05-28T20:54:00.000-07:00</published><updated>2009-11-30T07:34:13.954-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='corazón'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='verano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lágrimas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tristeza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lluvia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='melancolía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='llorar'/><title type='text'>Sin título</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Y lloró amargamente durante algunos minutos que le parecieron eternos, pero a la vez su alma se fue liberando poco a poco de eso que le venía oprimiendo el pecho desde hacía años. Nunca creyó que sus lágrimas saldrían con aquella facilidad, siempre lo había querido ocultar hasta que creyó engañarse a sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El peso de los años era demasiado, había perdido el sentido vivir tanto tiempo. Mientras las lágrimas corrían por sus agrietadas mejillas pensaba que ya no tenía sentido lo que hacía, se había convertido en un ciclo infinito y estaba atrapado en él, cada día más infeliz. Poco a poco trató de recordar cuándo fue la última vez que le sonrió a alguien, la última vez que sintió la piel de gallina por una emoción, la última vez que sintió ese calor en el pecho que sólo se obtiene cuando se quiere sinceramente a otra persona… No pudo recordar y las lágrimas seguían desbordándose. Miró a su alrededor y lo único que había era libros, papeles, ilusiones que se había creado pero nada le parecía real… nada era real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre se creyó muy fuerte, invencible, quería ser un héroe para todos y a la vuelta de los años todos se habían ido, habían crecido o habían tomado otro camino. Finalmente ni siquiera podía tomar las riendas de su propia vida. Se sintió un inútil, un fracasado, presa del miedo y de la desesperación. Los recuerdos aparecían vertiginosamente en su cabeza; recordó a sus amigos, a sus hijos, su difunta esposa aparecía como un dulce recuerdo borroso y lejano. No sintió nada, y se asustó; se sintió vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el edificio estaba en silencio, era temprano, pero aprovechando el día festivo, todos habían salido. Sebastián escuchó unos pasitos en la escalera y después unos golpecitos en la puerta, sintió un estremecimiento cuando se escuchó la vocecita amortiguada de un niño. Se levantó del diván, se limpió la cara con la mano y le gritó –Ahora abro, espera un minuto. – Corrió a echarse agua en la cara, su orgullo no le permitía que el pequeño Marcelo lo viera en esas condiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sebastián, apúrate, no sabes lo hermosas que están las nubes hoy; y las flores ¡tienes que ver las rosas que sembraron hoy en el parque! –decía el niño desbordante de emoción. Sebastián revisó una vez más que no quedara evidencia de lo que consideró una pasajera muestra de debilidad y finalmente le abrió la puerta con una mueca que casi asemejaba una sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El niño entró como un relámpago hablando por aquí y por allá de las nubes de borreguito que había visto por su ventana esa mañana, de como las flores estaban hermosas y bañadas por el rocío… Sebastián se sentó frente a él y se distrajo acariciando un perrito de madera tallada que tenía sobre la mesita de la sala. –¿Te pasa algo? –preguntó el niño con la voz llena de preocupación –¿Alguien está enfermo? ¿en problemas? –Sebastían no contestó, se limitó a mover la cabeza indicando que no sucedía nada, y con la mano hizo un ademán para que continuara su relato. Marcelo ya había olvidado todo el alboroto anterior, se limitó a mirarlo fijamente y analizar su expresión. Pasados unos minutos se levantó y se sentó a su lado, puso su manita sobre la pesada mano de Sebastián, en ese momento corrió un brillo fugaz por la mejilla de Sebastián que se levantó en el acto y se dirigió hacia la ventana frotándose la cara disimuladamente. No podía permitir que nadie lo viera llorar. Era inconcebible para él, pero al mismo tiempo se iba dando cuenta que era un ser sensible, más frágil de lo que él creía. Sintió un nudo en la garganta, sintió que no podría contenerse más, quiso estallar en furia pero no estaba furioso con Marcelo, estaba furioso con él mismo por ser tan…insignificante, por sentirse vacío y no haber hecho nada durante años para llenar su vida y disfrutarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pequeño Marcelo no dijo nada, se levantó y le tomó la mano. –No te reprimas –le dijo con la seguridad de quien sabe lo que hace. Sebastián se apoyó en la ventana con la mano que le quedaba libre y, sin soltar a Marcelo, se perdió en una marea de recuerdos, de remordimientos y de suspiros. En ese momento comenzó a llover y los dos se quedaron ahí, junto a la ventana viendo como el cielo lavaba los árboles y como las lágrimas lavaban el corazón de Sebastián. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5071708762441661931-6867949827856622860?l=kirisse.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kirisse.blogspot.com/feeds/6867949827856622860/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5071708762441661931&amp;postID=6867949827856622860' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default/6867949827856622860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default/6867949827856622860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kirisse.blogspot.com/2008/05/sin-ttulo.html' title='Sin título'/><author><name>Adriana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08722052097671088358</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_HpqmuxmKElg/Sw8yTVEV7OI/AAAAAAAAACA/L9xgaKMlhRQ/S220/Avatar.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5071708762441661931.post-4558674106180640691</id><published>2008-05-26T17:20:00.000-07:00</published><updated>2009-11-30T07:33:33.460-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='niño'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='seiba'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cenzontle'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='encuentro'/><title type='text'>El encuentro</title><content type='html'>&lt;div style="color: #ffe599;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Esta es la primera parte de una serie de cuentecillos que estoy escribiendo. A partir de ciertos cambios en mi vida comencé a reflexionar sobre ciertas cosas que ahora intento vaciar en estos dos personajes que se manifestaron solos a partir de una frase que encontré en un blog en la red que invitaba a escribir... Ahora les dejo a estos dos personajes, muy pronto otras entregas y quizás también ilustraciones =).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Donde el día se junta con la noche quedamos en vernos pero tú te fuiste al ocaso y yo al amanecer y así no nos encontramos, estando cada cual en un extremo, distantes pero a la vez en un mismo lugar: donde el día y la noche se juntan. Para mí llegó el día y para ti la noche, sin haber tenido esa oportunidad de encontrarnos para consumar el acto de la mirada compartida con la que, sin saberlo, nos acercaríamos a otro mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos tan diferentes, ambos en busca de lo mismo: de aquel lugar mítico y mágico del que todos hablaban pero nadie se atrevía a buscar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sebastián que sostenía un libro en la mano izquierda y la taza de café muy caliente en la derecha, recostado sobre el diván soñaba despierto durante horas, el tiempo no transcurría mientras él se llenaba de emociones, de sensaciones, de todo lo que sus fieles e inseparables amigos incondicionalmente le regalaban. El mundo de afuera le parecía cada vez más desesperanzador –Si todo fuera como antes… –se decía todas las mañanas, cada vez en un tono más triste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Buenos días, Don Sebastián –decía doña Luisa todas las mañanas cuando veía a Sebastián salir por la oxidada reja del edificio de departamentos –Hhm… Sí, buenos días –contestaba él de muy malos modos. La mujer nunca le perdía la paciencia, parecía algo así como un ser rodeado por una capa de felicidad aún en las más oscuras tragedias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sebastián tomaba todos los días la misma ruta, tres cuadras hacia abajo, vuelta a la derecha en el parque, dos cuadras más y ahí estaba el mismo voceador de siempre, con el mismo delantal azul cada día más desgastado, con sus pantalones de mezclilla y sus huaraches cafés, siempre con esa sonrisa perenne y un poco tétrica en el rostro. Siempre compraba el mismo periódico y se sentaba en la misma banca del parque custodiada por las famélicas palomas esperando su arribo para que les obsequiara unas cuantas migajas del pan duro que les había guardado de la cena del día anterior. Sacaba la sección deportiva y la dejaba a un lado suyo, las siguientes dos horas leía detenidamente el periódico con el rostro severo y suspirando de desilusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marcelo jugaba del otro lado del parque, acababa de abandonar a su grupo de amigos por considerarlos aburridos, jugaban futbol todo el día y por más que Marcelo les explicaba no entendían lo fascinante que podía ser observar la cadena de hormigas que poco a poco se llevaban las hojitas de los árboles hasta un agujero, el vuelo de las mariposas o el saltar de los grillos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marcelo vivía en una casa pequeñita, sus papás estaban casi siempre ausentes y por eso lo dejaban al cuidado de alguna vecina o lo dejaban salir a jugar con los niños de la colonia. Él no disfrutaba de ninguna de las dos opciones. Cuando llovía se quedaba viendo por la ventana fascinado por aquel fenómeno, después de llover veía las pequeñas gotitas que se quedaban pegadas a la ventana y observaba sus recorridos cuando caían mientras iban atrapando otras gotitas y haciéndose cada vez más y más rápidas y gordas. Sus papás creían que era un poco extraño, pero trabajaban tanto para poder sobrevivir que no tenían tiempo para preocuparse mucho por las rarezas del niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sebastián regresaba al edificio por el mismo camino, nunca saludaba a nadie, lo único que hacía era dejarle la sección deportiva del periódico al primer mendigo que se encontrara –es la única forma de darle una noble utilidad a este montón de letras –decía. Subía pausadamente las escaleras del edificio hasta encontrarse con la puerta de su departamento, una descolorida puerta de madera con un muy adornado número siete centrado en la parte superior. Sacó la llave y regresó a su guarida. Sus hijos siempre le decían que saliera más, que se acercara a las personas que vivían cerca; el nunca accedió, pero les concedió que saldría un par de horas todos los días, Sebastián siempre cumplía lo que prometía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entró a una habitación desordenada, con un olorcillo a rancio y a encerrado. Había pocas cosas en realidad, una mesita, una lámpara, un librero enorme y un par de sillones que sólo se usaban cuando los chicos (bastante crecidos ya) iban a hacerle alguna visitilla rápida para llevarle a los nietos. Sebastián odiaba esas visitas, sólo llenaban todo de manitas chocolatosas, tumbaban sus libros, se bebían todo el jugo de naranja y hacían demasiado ruido. El espacio sagrado, que siempre permanecía cerrado para todos era el estudio, algo más bien como una biblioteca. No había un pedazo de pared que no estuviera cubierto por libreros, al centro el diván, una lámpara de pie y una mesita; el piso cubierto de libros apilados y papeles por todos lados. Aquí pasaba de todo, se podían escuchar las voces de los piratas de Salgari ansiosos de recrear sus batallas, la voz de Alicia persiguiendo al conejo, y hasta unas patitas delgadas que salían de un libro de Kafka. Del otro lado de la habitación la voz de Platón peleando con Descartes y con Kant; Sebastián escuchaba esto como el rey que camina triunfal entre su pueblo, se dejaba guiar por ellos y, taza en mano, tomaba el que lo llamaba con más fuerza y lo llevaba hasta el diván en donde lo acompañaba durante cien o quinientas páginas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tarde, después de dejar a Marco Polo sobre su desgastado librero decidió ir a explorar el mundo, una sensación extraña que nunca lo había invadido lo motivó a tomar su chamarra y salir a caminar. Le pareció muy extraño, no es algo que él haría normalmente, pero igualmente se preparó y salió, un poco de aire no podía hacerle daño, sería en honor al espíritu aventurero de Marco Polo. Tomó la misma ruta, siempre hacia el parque, quizás de manera automática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marcelo salió ese día a buscar un ave que hacía días que cantaba cerca de su ventana, no sabía cómo era que el sonido se sentía tan intenso si no había nada cercano a su ventana, sus papás no estaban, tomó sus llaves y su gorra y salió a la calle. Caminaba lentamente buscando en cada rama, en cada árbol, notó que cada vez había menos árboles, él recordaba haber visto una seiba muy grande a dos cuadras de su casa y ahora, en su lugar, estaba un pequeño arbusto. Sintió que se le oprimía el pecho –¿dónde estarán los pajaritos que vivían en ese árbol? –se preguntó. Siguió caminando en busca de su ave cantora, la escuchaba cantar y también sentía que se movía. Era como jugar a las escondidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sebastián caminaba por el parque, respiró profundo y el aroma de los pinos le inundó el pecho, la hojarasca crujía bajo sus pies, las ardillas se asomaban por entre las ramas y escuchaba el canto especial de un ave, sobresalía por encima de los demás. Lo hizo sonreír, y siguió caminando sin notar a la gente que lo rodeaba, era como si propia aventura, su propio viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente tropezó –¡aay!... ehmm.. disculpe –dijo una voz de niño. –Pero por los mil demonios, escuincle, ¡qué no te fijas por dónde vas! –dijo Sebastián furioso. El niño subió la mirada asustado para encontrarse con los profundos ojos del hombre enmarcados por un ceño fruncido y un cabello plateado como las estrellas. Ambos sintieron algo, una chispa, ese instante pareció una eternidad y se rompió con el canto dulce del ave que Marcelo había estado buscando, era un cenzontle que los miraba desde la rama forrada de florecillas rojas de un tabachín. –¡Con que ahí estabas!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5071708762441661931-4558674106180640691?l=kirisse.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kirisse.blogspot.com/feeds/4558674106180640691/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5071708762441661931&amp;postID=4558674106180640691' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default/4558674106180640691'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default/4558674106180640691'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kirisse.blogspot.com/2008/05/el-encuentro.html' title='El encuentro'/><author><name>Adriana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08722052097671088358</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_HpqmuxmKElg/Sw8yTVEV7OI/AAAAAAAAACA/L9xgaKMlhRQ/S220/Avatar.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5071708762441661931.post-4664203017008603194</id><published>2008-05-26T11:28:00.001-07:00</published><updated>2008-05-26T11:36:09.710-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bienvenida'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='nunca jamás'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><title type='text'>Se abren las puertas</title><content type='html'>Hola,&lt;br /&gt;El país de nunca jamás abre hoy sus puertas a todos ustedes a través de este blog, aquí les contaré algunos cuentos inventados y otros tan reales que parecerían fantásticos. Hablaré de la realidad de mi país, que se desmorona poco a poco, del infierno que es el mundo laboral y del surrealismo de los salarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablaré también de cosas no tan horrendas, de mis fantasías que salen de lo más profundo de mi imaginación tocadas por mis sentimientos, arrebatados de furia a veces o inundados de ternura; todo depende =).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría contarles todo lo que pueda, agradeceré infinitamente a todos los que pasen por aquí a leer mis desvaríos y me dejen un comentario de vez en cuando. La crítica constructiva es bienvenida, también quiero mejorar mi narrativa y mi redacción, la crítica destructiva vayan a hacérsela al espejo para que vean qué obtienen XD.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queda abierto este espacio, entonces volemos hacia la &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;s&lt;/span&gt;egunda estrella a la derecha y luego recto hasta el amanecer para encontrar el país de Nunca Jamás en donde todo es posible y los niños nunca crecemos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5071708762441661931-4664203017008603194?l=kirisse.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kirisse.blogspot.com/feeds/4664203017008603194/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5071708762441661931&amp;postID=4664203017008603194' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default/4664203017008603194'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5071708762441661931/posts/default/4664203017008603194'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kirisse.blogspot.com/2008/05/se-abren-las-puertas.html' title='Se abren las puertas'/><author><name>Adriana</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08722052097671088358</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_HpqmuxmKElg/Sw8yTVEV7OI/AAAAAAAAACA/L9xgaKMlhRQ/S220/Avatar.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
